Hablamos de “El Ángel de la luz” como una revisión histórica, un relato que nos puede servir para ser conscientes de nuestro pasado y procurar así que no volvamos a caer en el desconocimiento y la resignación. Y vemos el teatro como un buen camino para abrir mentalidades, una herramienta con alma, energía y fuerza positiva que podemos aprovechar para utilizar en este caos en el que nos vemos inmersos.
Fotografía de Juanjo Bolaño | Texto: Extracto de "Miguel Murillo vs João Mota, teatro de contrabando", de Miguel Méndez
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